Con una silueta estrecha y alargada, este bote de cristal de 120 ml resulta especialmente atractivo para crear pequeñas presentaciones donde el recipiente forme parte del diseño.
Mide 4,5 cm de ancho y 10 cm de alto, unas proporciones que lo diferencian de los clásicos tarros bajos y anchos. Su capacidad de 120 ml permite introducir pequeños artículos o elementos decorativos manteniendo una apariencia ligera.
El cristal transparente ofrece una visión directa del interior, mientras que el tapón de corcho añade un acabado natural y artesanal. Ambos materiales combinan especialmente bien con etiquetas kraft, cuerda, cintas y otros recursos utilizados en proyectos DIY.
Por sus características puede incorporarse a decoraciones, detalles para invitados, regalos personalizados o composiciones preparadas para ocasiones especiales.
También permite jugar con el contenido como parte de la estética final, especialmente cuando se utilizan materiales de diferentes formas o colores.
Una pieza sencilla pero con muchas posibilidades para quienes buscan un pequeño bote de cristal con una imagen más decorativa que la de un recipiente convencional.