Para proyectos creativos que buscan alejarse de los recipientes transparentes convencionales, esta probeta combina cristal, color y un característico estampado de topos blancos.
Su altura de 10 cm hace que sea una pieza pequeña y fácil de incorporar a diferentes composiciones. Los acabados disponibles en blanco, verde, fucsia, turquesa y azul ofrecen distintas posibilidades para coordinarla con la decoración escogida.
Puede convertirse en un elemento atractivo dentro de una mesa de celebración, acompañar otros detalles o integrarse en proyectos de manualidades y decoración.
El tapón de corcho completa el diseño con un acabado de inspiración artesanal y proporciona un contraste interesante frente a las tonalidades vivas de la probeta.
Para conseguir una presentación personalizada pueden añadirse pequeñas etiquetas, nombres, cintas o mensajes, especialmente cuando las unidades se preparan como recuerdo de una celebración.
Su diseño hace que la propia probeta tenga protagonismo visual incluso antes de añadir cualquier elemento adicional.